miércoles, 20 de noviembre de 2013

Expectativas entorno a MotoG


El lanzamiento de MotoG ha llegado como una bomba al mercado de los smartphones. La fórmula de Google es sencilla, dar más por menos. Y las reacciones no se han hecho esperar. En todos los médios especializados la expectación es máxima. Estamos ante un terminal que tiene un rendimiento al nivel de los gamas altas de 2012 y que llega al mercado con un precio fijado en los 180-200€ (según versión de 8GB ó 16GB), por los entorno a 300€ que siguen costando los gamas altas de 2012.




Recomiendo la lectura del artículo Motorola Moto G, ¿por qué es importante para Android? publicado en ElAndroideLibre, que nos habla de como MotoG puede marcar un antes y un después en la forma en que entendemos debería ser un teléfono Android de gama baja.

Android y la gama baja

Android ha tenido una enorme evolución en sus 5 años de existencia y la experiencia del usuario a cambiado radicalmente. Sin embargo los cambios no llegan a todos al mismo tiempo, la mayoría de terminales caen en el olvido de sus fabricantes y quedan ancladas en versiones obsoletas. Esto da lugar a uno de los mayores problemas que tiene Android: la fragmentación.


Como podemos observar en el gráfico, sólo un 2,3% de los teléfonos corren la versión 4.3 Jelly Bean de Android... aún cuando 4.4 KitKat ya está aquí de mano del Nexus5. Vemos sin embargo como la suma de los 3 sabores de Jelly Bean (4.1 se lanzó en Julio de 2012) superan ligeramente el 51% de los teléfonos Android del mercado. Por detrás viene Ice Cream Sandwich (4.0 se lanzó en Diciembre 2011), con un 20%. Y detrás está la gran brecha, con 2.3 Gingerbread (lanzado en Diciembre de 2010). 

La realidad es que la mayor parte de esos teléfonos Android anclados en vetustas versiones corresponden además a terminales que ya eran de gama media cuando fueron lanzados. Terminales que en la mayoría de casos no llegaron a tener ni una sóla actualización OTA. Los más afortunados encontraron en las Custom Rom ese cariño que le faltaba a su teléfono.


Hay por tanto una masa de casi el 50% de teléfonos Android que no han tenido actualización desde hace más de 18meses (mi Motoluxe entre ellos), teléfonos donde la fluidez brilla por su ausencia, donde tienes que esperar varios más de 5 segundos para abrir cada aplicación, donde el control de la RAM mediante Task Killers es indispensable, donde el almacenamiento es limitadísimo, donde la navegación se hace super lenta...

¿Qué podemos esperar de MotoG?

Aquí es donde Moto G tiene su principal batalla, el ofrecer un terminal que asegure una buena experiencia de usuario, con un compromiso real de hacer llegar las actualizaciones, con un soporte que mantenga el teléfono libre de bugs.

Está todavía por ver el desembarco del MotoG y ver si llega con suficiente stock para afrontar la campaña navideña. Será muy interesante si llega a las tiendas físicas tipo MediaMarkt, además de a las operadoras y de las tiendas web.

Uno de los principales focos para el éxito (o el fracaso) de MotoG serán los mercados emergentes. Google a puesto su foco en ellos, sabe que hay 1.000millones de personas que van a dar el salto a los smartphone en el próximo año y que va a tener dos duros competidores en ese sector como son FirefoxOS y WindowsPhone.

Si se cumplen esas premisas, es un terminal que se va a vender como rosquillas. Y en función de cuantos millones de terminales es capaz de producir (y vender) Motorola, veremos si existe una reacción desde los principales fabricantes.